¡Bienvenidos, seguidores de Hanami Dango! Hoy os traemos un post que busca recomendar los episodios de Digimon Adventure en los que participó la cabeza del Studio Chizu, Mamoru Hosoda.
Este escrito busca añadir su granito de arena a un post de mayor dimensión en el que recopilaremos todos nuestros comentarios sobre las obras del realizador japonés. Además, repasaremos brevemente la implicación del mismo en una de las franquicias de monstruos digitales más exitosas de Japón. ¿Listos para sumergiros en el mundo digital? ¡Empezamos!
Descubriendo a Hosoda
En primer lugar, es necesario presentar brevemente a nuestro protagonista. Aunque estamos seguros de que la mayoría de vosotros lo conocéis, Mamoru Hosoda es uno de los directores de anime más aclamados a día de hoy. Encumbrado por películas como La Chica que saltaba a través del tiempo, Mirai: Mi hermana pequeña o Summer Wars; es posiblemente una de las personalidades que ha ayudado a abrir camino para la animación japonesa en occidente.
En su obra, eminentemente fantástica, siempre existe una colisión de mundos o realidades. Una realidad material, pegada a la actualidad, y otra realidad fantástica. Generalmente, una de sus principales virtudes siempre es conectar estas realidades y desde un punto de vista humano y costumbrista.
Claro que sus tramas aglutinan combates, persecuciones o se centran en evitar un evento negativo a escala planetaria; pero esto generalmente es el vehículo para narrar una historia de madurez, crecimiento y reflexión.
En ese sentido, la familia y el amor, en sus diferentes vertientes, son unas piezas fundamentales de todas sus historias.


Curiosamente, esto también son aspectos que podrían atribuirse perfectamente a Digimon Adventure en su totalidad y es que la participación de Hosoda en la franquicia fue completamente capital para entender tanto el éxito del anime de Digimon Adventure como su obra posterior.
Mamoru Hosoda antes de Digimon Adventure
Antes de enfrentarse a la dirección de su primer proyecto para la franquicia, cabe destacar que Hosoda estuvo trabajando de animador en varios proyectos importantes, entre los que podemos destacar Nicky, la aprendiz de bruja (1989) o el anime de Slam Dunk.
No obstante, no es hasta finales de los 90 cuando tiene la oportunidad de dirigir un proyecto animado que buscaba ser el pistoletazo de salida de una gran campaña de marketing de Bandai.
La juguetera nipona buscaba dar cuerpo narrativo a una línea de mascotas virtuales con el fin de ampliar sus ventas. Posiblemente Bandai, ni se imaginaba, ni le importaba demasiado a quien le estaba dando la dirección de la primera animación de Digimon Adventure.
Digimon Adventure (OVA)
Este es el primer proyecto animado de la franquicia Digimon y se concibió como precuela o introducción a Digimon Adventure.
La idea de Bandai con esta OVA era la de presentar a los niños japoneses de finales de los 90 una introducción a la franquicia de monstruos digitales. El objetivo, como no podía ser de otra manera, era que los jóvenes se interesaran lo suficiente por aquellas criaturas como para poder convertirlos en futuribles consumidores de sus mascotas virtuales.
No obstante, lo que hace esta pieza audiovisual tan recomendable es que Hosoda, como amante empedernido del fantástico, fue capaz de capturar algo que no solo buscaba vender juguetes. Buscaba representar la fascinación por lo desconocido y lo insólito.


El increíble mérito de esta OVA es que Hosoda consigue bajar la cámara a la altura de los ojos de un joven Taichi, que asiste anonadado en medio de la noche tokiota a un enfrentamiento entre Digimons.
El origen de algo más grande
El ver lo inimaginable a través de los ojos de un niño, no solo consiguió que los jóvenes espectadores de la época se interesasen por la franquicia, también hace que los adultos regresemos a aquel tiempo en el que ver a dos criaturas gigantes combatiendo en medio de una ciudad era asombroso.
Con esa intención, Hosoda muestra el combate que solo podría haber firmado alguien que ha visto muchas kaiju eiga. La pelea entre los Digimon es sobria y cruda, dirigida sin grandilocuencia. Un evento que ocurre en mitad de la noche, de consecuencias destructivas, pero que no perturba ni los fundamentos, ni a los habitantes de Tokio.


Un espectáculo solo disponible para los ojos de unos pocos niños elegidos afortunados a ritmo de bolero de Ravel.
Sea como fuere, es una pieza imprescindible por estos motivos:
- Por ser el primer anime de la franquicia Digimon.
- Por ser uno de los primeros trabajos como director de Hosoda.
- Por ser una unidad narrativa autoconclusiva hija de su tiempo.
La única pega que podemos encontrarle es que no está disponible de manera íntegra y legal en España. Por desgracia, en occidente solo pudimos disfrutarla troceada a través de Digimon: La película (2000).
Episodio 21 de Digimon Adventure: ¡Koromon, el gran choque en Tokio!
Aunque nuestro objetivo no es hacer una recomendación en su totalidad de Digimon Adventure, aunque también os invitamos encarecidamente a darle una oportunidad, es importante destacar que Mamoru Hosoda es responsable en gran medida del éxito del anime.
No solo por haber dirigido la OVA que hemos comentado con anterioridad, sentando algunas de las bases del anime posterior. También aportando su granito de arena como director completo del episodio 21 de Digimon Adventure.
Posiblemente este sea el episodio más recordado por todos aquellos que han visto el anime, pues narra cómo Taichi – tras derrotar a Etemon- es absorbido por una fisura en el espacio tiempo del mundo digital. Tanto él, como Koromon, la forma baby de Agumon, despiertan en Tokio.

Narrativamente el episodio es una obra maestra porque funciona hasta sin haber visto el resto del anime de Digimon Adventure. La premisa es clara, Taichi y Agumon han sido trasladados en contra de su voluntad a otro mundo. ¿Por qué han acabado ahí? ¿Dónde están realmente? ¿Cuánto tiempo habrá pasado desde que viajó por primera vez al mundo digital? Todas estas preguntas son las primeras que el episodio te lanza a la cara.
Cuando todavía te estás reponiendo de toda esta batería de interrogantes, que Hosoda representa con un ritmo y pausa providenciales, Taichi repara en la fecha del calendario: es 1 de agosto de 1999.

Esto eleva a obra maestra a un episodio ya de por sí genial, pues la emisión original en la televisión japonesa tuvo lugar el mismo 1 de agosto de 1999. Fecha inolvidable, tal como el propio Taichi nos recuerda, pues fue el mismo día que él y sus amigos viajaron al mundo digital.
Ejercicio premonitorio
Mientras que ha estado vagando durante meses por aquel inhóspito mundo, en su realidad no ha pasado ni un solo día. ¿Tal vez todas las peripecias vividas junto a los Digimon fueron un sueño muy vívido?
A partir de aquí, Hosoda empieza a conectar este episodio con la primera OVA anteriormente comentada a través del personaje de Hikari, la hermana de Taichi.
Además, pone el foco de manera subtextual en la nostalgia y dudas que a Taichi le genera que el mundo ficticio y real coexistan. Las andanzas de Taichi por aquella realidad le han hecho conocer el lado positivo y el negativo de este metaverso.

Algo que, en la sociedad de 1999, al borde del mundo de internet, suponía un ejercicio casi premonitorio. Aquellos niños que crecimos viendo este anime sin saberlo fuimos preparados para entender que la coexistencia de la realidad digital y analógica, así como sus maldades y bondades, eran inevitables y compatibles.
Algo que podía generar fascinación, rechazo, ilusión o miedo. Un mundo que, para Mamoru Hosoda y sus protagonistas, solo podía navegarse siendo fiel a uno mismo, a sus amigos y a sus seres queridos. Una visión humanista del entorno virtual que ha mantenido a lo largo de toda su obra.
Una historia de Hermanos
En este episodio podemos ver cuando Taichi, al ver que ambas realidades parecen estar colisionando inevitablemente, piensa regresar al mundo digital para resolver esta problemática junto a sus amigos.
Esto es importante porque subraya algo que, hasta este momento, no se había puesto en valor demasiado en Digimon Adventure: lo que pasa en el mundo digital tiene consecuencias en el mundo real y viceversa.
Una enseñanza que también estuvo bastante adelantada a su tiempo y que genera que Taichi tenga que desoír los deseos de Hikari, que le pide por favor que se quede, y regrese al mundo digital.
La manera en la que la despedida de ambos hermanos está narrada rebosa un cariño hacia y entre los personajes, que pone de manifiesto el foco humano y enternecedor de Hosoda. Algo que pone el broche de oro a uno de los mejores, si no el mejor, episodio de Digimon Adventure.

Si queréis disfrutar de este pedazo de episodio o de la totalidad de Digimon Adventure, se encuentra disponible de manera legal subtitulado al español en Crunchyroll. Por último, animaros a esperar nuestro próximo post de Digimon Adventure: Our War Game, el mediometraje dirigido por Mamoru Hosoda para nuestra franquicia de monstruos digitales favoritas.
¡Eso ha sido todo, seguidores de Hanami Dango! Y vosotros ¿Conocíais estos episodios de Digimon Adventure dirigidos por Mamoru Hosoda? ¿Sabíais que llevaban su firma? Dejadnos vuestras respuestas en comentarios y recordad seguirnos en redes sociales para no perdernos ninguna de nuestras próximas publicaciones. ¡Nos vemos!


























