¡Hola a todos, nuestros bellos dangos de colores! En el 31 Manga Barcelona tuvimos el honor de poder entrevistar a Mao Momiji, ilustrador de la obra Platos con pintaza, libro de ilustraciones de comida y editado por cortesía de Ediciones Tomodomo.
Para nosotros fue un honor poder charlar un ratito con un artista de semejante calibre, así que, sin más dilación, os dejamos con la entrevista.

Hanami Dango: Hola, antes de nada, muchas gracias por dedicarnos un ratito. Somos Hanami Dango, un medio especializado en anime y manga. Lo primero que le queríamos preguntar es si siempre ha querido ser dibujante o es algo que le fue surgiendo un poco por el camino, por decirlo de algún modo.
Mao Momiji: Me di cuenta bastante temprano, cuando era estudiante de primaria porque me gustaba mucho dibujar y no sabía exactamente a qué me iba a dedicar pero pensé que quería que la ilustración y el dibujo fuese mi trabajo, y me gustaban mucho los videojuegos y el manga así que desde bien pequeñito ya lo tenía bastante claro.
H.D.: Ya que comentaba eso, también le quería preguntar si hay algún artista u obra que le haya marcado especialmente o que le haya influenciado mucho en su dibujo.
M.M.: Para mí, Hayao Miyazaki fue una gran influencia y además creo que en sus películas la comida está muy bien dibujada, así que si tuviera que elegir uno, diría que Hayao Miyazaki.
H.D.: Sí que ha dicho que tenía como muy claro que quería dibujar y tal, pero claro, cómo surge la idea de ser un dibujante que se dedica concretamente a dibujar comida porque, yo por lo menos no conozco tanto, entonces cómo acabó derivando un poco en ello.
M.M.: Bueno, yo al principio quise ser mangaka y de hecho tuve dos obras que se serializaron en revistas de manga pero no tuvieron éxito y terminaron. Acabé bastante decepcionado y decidí hacer un viaje a Hokkaido, me fui en tren hasta Hokkaido y durante ese viaje, que lo usé un poco para reflexionar sobre mi futuro, empecé a dibujar comida, comía muchas cosas, sacaba fotos, lo ilustraba y lo subía a redes. Y vi que recibía respuestas muy positivas, mucha gente que me decía que le gustaba ese tipo de ilustración, así que me planteé que, pues mira, podría ser este mi camino en vez de mangaka.

H.D.: Me viene bien. Otra de las preguntas que le quería hacer por lo bien que dibuja y el detalle de los colores era por si también le gusta cocinar o la fotografía. Porque entiendo que si fuera que sí, a su trabajo le ayuda bastante.
M.M.: Sobre la fotografía, he de decir que no soy fotógrafo, saco fotografías pero simplemente como referencia para mis ilustraciones, entonces para mí las fotografías que saco no son una obra, sino que son documentación. Para reflejar el color en mis obras más que la fotografía, lo que me sirven son mis estudios. Yo estudié Bellas Artes, pintura al óleo en concreto y estudié mucho sobre el color y la luz. Y para mí, otra gran inspiración es Claude Monet. En las obras de Monet, incluso cuando pinta un edificio blanco, consigue ponerle con la luz y los colores que no sea simplemente blanco, sino que tenga mucha textura y mucha personalidad. Y para mí fue esa más la inspiración para los colores que uso en mis ilustraciones. Y en cuanto a cocinar, más que cocinar, me gusta comer.
H.D.: Nos gustaría saber cuál es ahora mismo su máxima aspiración en lo profesional, qué sueño tiene que le gustaría cumplir.
M.M.: El objetivo es, en cuánto a cantidad de ilustraciones, ahora mismo he dibujado más de 2400 ilustraciones y tengo 43 años, entonces el objetivo es para los 65 años, llegar a las 10000 ilustraciones en cuanto a cantidad. Y aparte de eso me gustaría viajar por los cinco continentes y probar todas las cosas ricas que existen en el mundo.
H.D.: Entendemos que comer y el acto de nutrirse es una parte muy fundamental de la vida de las personas, entonces, yo le quería preguntar, para ti, ¿qué significa comer?
M.M.: Para mí la comida es algo muy divertido y que me da felicidad. Nunca he tenido problemas de inspiración porque hay tantísimas cosas ricas que como cada día y pues que siempre me dan esa inspiración y esa creatividad. Y es un elemento muy feliz en mi vida.
H.D.: Ya que comentaba antes un poco lo de Monet y tal, prefiere dibujar en papel, más tradicional o si prefiere dibujar en digital, y si hay algún pintor que le guste mucho, que no sé si será Monet.
M.M.: Últimamente estoy disfrutando mucho de dibujar en tradicional, también subo ese tipo de dibujo a mis redes y del dibujo tradicional, lo que me gusta es un poco lo imprevisible que es. Que no puedes controlar tanto el color y los resultados, y esa aleatoriedad del dibujo es algo que me resulta muy divertido y que disfruto mucho últimamente.
Bueno, claro que me encanta Monet pero aparte, hay un ilustrador japonés que me inspira mucho, me gusta su color, su forma de dibujar, Kiuchi Tatsuro. Es un artista que es japonés pero ha estudiado en Estados Unidos y ha trabajado en Inglaterra también, ha ilustrado por ejemplo sellos, ha trabajado con Starbucks, entonces trabaja mucho internacionalmente.

H.D.: Ya que comentaba que las técnicas tradicionales de pintar como que son más artesanales y más imprevisibles, él cuando se sienta a trabajar tiene una rutina y se pone ya con una idea o se sienta y deja que le venga un poco la inspiración.
M.M.: Las dos. A veces vengo con la idea ya pensada y a veces me pongo a dibujar y entonces me decido. No tengo una rutina concreta sino que depende un poco del día.
Pero siempre estoy buscando ideas así que a veces pues simplemente cuando estoy paseando, incluso no tengo por qué estar sentado dibujando sino que siempre tengo como una antena puesta, buscando ideas y platos para ilustrar. Entonces siempre voy pensando un poco en qué podría crear.
H.D.: ¿Y tiene alguna libreta y lo anota? ¿Simplemente lo piensa? ¿O a lo mejor incluso se pone a dibujar si le pilla por la calle?
M.M.: No apunto nada. Si se me olvida antes de llegar a casa es que tampoco era muy buena idea, así que normalmente, pues si es algo que vale la pena, simplemente me acuerdo.
H.D.: ¿Hay algún restaurante o comida, ya sea que la haya comido o la haya dibujado, que le traiga como algún recuerdo de su vida o que sea como muy significativa?
M.M.: Uff, hay muchísimas cosas con las que tengo una fuerte conexión sentimental con ellas. Pero si tuviese que pensar algo ahora mismo, para mí el arroz con huevo frito por encima es algo que es muy barato, muy sencillo de hacer en casa y que siempre me reconforta y que siempre que lo como, me siento seguro y me siento bien, así que pues si tuviera que elegir algo sería un arroz con un huevo frito por encima. Muy sencillo pero muy satisfactorio.

H.D.: Cuando hace un trabajo, qué es como lo que necesita sentir para decir, está bien hecho, ya está listo para presentarlo o publicarlo.
M.M.: [Se ríe] ¡Haces preguntas muy complejas! Bueno, pero está bien. Es que en realidad yo nunca estoy 100% satisfecho con mis ilustraciones y cuando las publico en redes es como que ya me rindo, en plan, tengo este tiempo, hago lo que puedo con este tiempo y lo importante es publicarla, pero no… Nunca llego al nivel de perfección que me gustaría tener.
También es algo que vemos en las ilustraciones tradicionales, lo que has dibujado es lo que está y ya está. En cambio, en el digital pues puedes retocar muchas veces.
Para mí la satisfacción no está en si la obra está perfecta o tal como me la había imaginado. Sino en el hecho de haberla terminado y haberla compartido. Para mí es muy importante compartir, si no la comparto y solo la dibujo y me la quedo yo, es como si no existiese. Entonces, para mí la satisfacción no viene de crear una obra perfecta sino del hecho de, he tenido este tiempo, he creado esto y lo he compartido con los demás. Si hablamos de satisfacción, quizás sería eso.
H.D.: ¡Y que no le dé apuro, si dibuja súper bien! Le queda todo maravilloso.
M.M.: No es que no tenga confianza, no se trata de eso, sino que si estuviese completamente satisfecho es como que ya no tengo nada más que hacer. Ya está todo completo y no tengo nada más que aportar. En cambio tener siempre esa inquietud es lo que me hace querer seguir dibujando.
H.D.: Sí, que le gusta superarse a sí mismo.
M.M.: Sí, si es posible sí. ¡Me gustaría superarme a mí mismo!
H.D.: Es verdad que ha dicho que es más de comer pero claro, yo veo los platos que dibuja y me entra mucha hambre, entonces no sé si a lo mejor, en algún momento, ya que para ti también es muy importante el tema de compartir, si te has planteado sacar un libro de recetas y que te ayude alguien a escribirlas, si él no es tanto a lo mejor de cocinar, a mí es que me gustaría cocinar lo que dibuja.
M.M.: Esto ya de hecho me lo habían preguntado antes. Pero sinceramente yo creo que no vendería lo suficiente.
H.D.: ¡Yo creo que sí!
M.M.: Porque creo que no sería viable económicamente porque para el chef sería mucho trabajo, para mí también sería mucho trabajo, entonces los costes de producción serían muy altos. Por eso no, no me lo planteo como algo que pueda hacer.
H.D.: Yo sé que ha trabajado en el anime de Tragones y mazmorras, asesorando en el tema de las comidas, entonces le quería preguntar si nota mucha diferencia de cuando dibuja y hace sus ilustraciones a asesorar y luego verlo animado, y tener que ponerse de acuerdo o tener consenso con un equipo de trabajo, que como ha vivido un poco eso.
M.M.: Para mí lo bonito de trabajar en el anime de Tragones y mazmorras fue que podía recibir mucho feedback y yo lo aprecié mucho. Me venía muy bien recibir comentarios del director o de otro personal del anime porque me ayudaba mucho también a mejorar mis obras. Cuando estoy solo no recibo este tipo de comentarios así que fue algo que aprecié mucho al trabajar en este anime.

H.D.: Como has comentado antes que te gusta mucho Miyazaki, hay alguna obra que a lo mejor la ves, entiendo que quizá del Studio Ghibli, y piensas: «Me gustaría asesorar o incluso dibujar las comidas que aparecen.»
M.M.: Si por un casual tuviese una posibilidad entre un millón de que lo pudiese hacer… Pero creo que es muy improbable porque Miyazaki es una persona a la que le gusta hacerlo todo él mismo entonces dudo mucho que le encargase a otra persona encargarse de un elemento tan importante para él en sus obras que es la comida.
Si me lo pidiese, por supuesto que aceptaría. Pero el Miyazaki que yo conozco seguramente, no ocurriría nunca. Lo veo muy imposible. Para mí, de todos los artistas que conozco, creo que es el artista máximo. El que más respeto, así que sería un sueño pero imposible. Sería feliz pero es como que se rompería un poco la imagen que tengo de él. Lo respeto muchísimo, es como un dios para mí. Es que no me puedo imaginar trabajar con él. [Se ríe].
H.D.: Como ha dicho que le gustaría viajar por los cinco continentes, no sé si ya habrá visitado todos, pero si tiene alguna comida en mente, que diga, quiero ir aquí y la quiero probar, ¡porque tengo muchas ganas!
M.M.: No he ido a Alemania todavía, pero me gustaría ir allí y probar lo más típico, que es la cerveza y las salchichas alemanas. Y también me gustaría mucho ir a Galicia, porque he probado comida gallega aquí pero me gustaría ir y probarla lo más fresca posible.
H.D.: En Galicia hay un pueblo, lo que pasa es que ahora mismo no recuerdo el nombre, pero si le gusta el pulpo, hacen una fiesta expresamente para comer pulpo. Si le gusta… ¡Muchas gracias por su tiempo y por la entrevista!
M.M.: Muchas gracias.

Esto ha sido todo, queridos dangos, esperamos de corazón que hayáis disfrutado de esta entrevista a Mao Momiji y del vistacito que nos ha regalado a su profundo mundo creativo. ¡Ojalá que os animéis a disfrutar de sus bellas ilustraciones y os abran mucho el apetito! ¡Aprovechad y lanzaros a seguir a Mao Momiji en sus distintas redes sociales para seguir disfrutando de su trabajo y que se os haga la boca agua!


























