¡Bienvenidos, lectores de Hanami Dango! En el pasado 31 Manga Barcelona tuvimos el placer de asistir a la rueda de prensa de Tsutomu Takahashi, a la cual pudieron acceder determinados medios.

Tsutomu Takahashi es conocido por su larga carrera con obras como Jumbo Max, Guitar Shop Rosie, Detonation Island o Neun. En esta rueda de prensa organizada por Norma Editorial se trataron muchos puntos de sus obras más recientes, del trasfondo personal detrás de sus obras más importantes y de otros tantos temas relacionados con la industria. ¡No os lo perdáis!


Norma Editorial (N.E.): De nuevo muchas gracias a todos por estar aquí y, sobre todo, muchas gracias a Tsutomu Takahashi-sensei por hacer el grandísimo esfuerzo de venir a Barcelona.

Tsutomu Takahashi (T.T.): [en español] Soy Tsutomu Takahashi, yoroshiku.

N.E.: Takahashi-sensei se caracteriza por dos cosas: por su estilo gráfico único que tiene un trazo muy particular y por tocar todo tipo de historias, teniendo tendencia en ambos casos hacia la oscuridad y a poner a sus personajes en situaciones complicadas. Pero tiene obras de lo más variadas: ambientadas en el mundo del boxeo, en el mundo de la música (que es una de sus grandes pasiones) e incluso ha tratado temas históricos como la Segunda Guerra Mundial. No tiene ningún problema en usar cualquier época o situación para explorar la naturaleza humana, que es lo que creemos que hace a sus obras tan especiales como para lograr que nos puedan tocar emocionalmente. Porque no deja de ser algo tan humano como hablar de personas como nosotros.

Lo primero que vamos a hacer es plantearle unas preguntas, que son más genéricas, y cuando se acaben en el tiempo que quede aceptará preguntas de los asistentes. ¡Vamos con la primera pregunta!

Más de 10.000 km separan Tokio de Barcelona, estamos muy agradecidos de tenerle aquí. ¿Qué siente al venir a promocionar su trabajo a nuestro país? ¿Qué espera de su encuentro con los lectores españoles? ¿Al empezar su carrera se imaginaba que algún día le leerían desde un lugar tan lejano?

T.T.: En primer lugar, muchísimas gracias por la invitación. Ha sido una invitación que he recibido con mucha satisfacción. De hecho, es la primera vez que acudo a un evento como este en el extranjero. Por lo tanto, no tenía unas expectativas formadas desde el principio. Todavía es el primer día del evento y nos quedan todo tipo de actividades. Asimismo, diría que ahora mismo lo que siento es muchísima curiosidad por descubrir todo el evento y a sus asistentes.

Rueda-prensa-Tsutomu-Takahashi-Hanami-Dango-Guitar-Shop-Rosie

Respecto a la pregunta de haber llegado tan lejos, creo que es un concepto muy grande. En mi caso, trabajo paso a paso y obra a obra. Me concentro en lo que tengo cada día por delante: esas páginas, ese volumen, esa entrega… los planteamientos a largo plazo no los suelo formular.

De esta forma, ahora mismo solo pienso en mi última obra, Guitar Shop Rosie, que es la historia de dos hermanos que regentan esta tienda de reparación de guitarras que son muy fans de AC/DC. Entonces, AC/DC obviamente es una banda conocida en el mundo entero, y además, en España muy querida por los fans del rock. ¡En España incluso han tocado en plazas de toros! Entonces espero que al menos aquí partamos de un elemento argumental que seguramente llegará al público español.

N.E.: Pasamos a la segunda pregunta y nos gustaría que nos hablara de sus orígenes en relación al manga. ¿Cómo se desarrolló como dibujante y qué le animó a querer ser mangaka?

T.T.: Nací en 1965. Es importante situar esto en un eje temporal porque pertenezco a una generación que creció en la época en la que el manga japonés estaba alcanzando sus cotas de máxima plenitud. Crecí en una época en la que leer manga se convirtió casi en algo obligatorio. Se creía que todo japonés debe leer manga porque es un entretenimiento que es parte de la cultura nacional.

Entonces, es cierto que por una parte pude gozar de haber estado, por edad, viviendo ese momento. Pero es que también se da la circunstancia de que a mi padre le gustaba el manga. Él compraba los mangas que yo quería leer y, entonces, ya los tenía en casa. Eso sin duda me influyó desde el principio.

En cuanto a dibujantes u obras que me hayan influenciado, me quedo con dos referentes. Por una parte, Shinji Mizushima, que era autor de mangas sobre béisbol. Y luego, Tetsuya Chiba, el autor de Ashita no Joe, el conocidísimo manga sobre boxeo. El trabajo con el manga deportivo de estos autores me impresionó, les admiraba y aspiraba a poder llegar a emularles.

Entre esto y que el dibujo se me daba bien, cuando tenía unos 6-7 años ya aspiraba a ser mangaka.

N.E.: Qué precoz.

T.T.: A ver, tenemos que pensar que dibujar es una actividad al alcance de todos. No hace falta contar con grandes medios ni una gran inversión. Cualquiera que pueda decir «hoy dibujo» toma lápiz, toma papel y se pone a dibujar. Así que también es una cuestión, aparte de ser precoz, de que es una tarea que cualquiera puede hacer si se lo propone.

N.E.: Takahashi-sensei tiene la habilidad de crear personajes con fuertes personalidades y propósitos, y sabe plasmar muy bien sus inquietudes y hacerlos muy humanos y vulnerables. Y, además, los entornos en los que estos se mueven muchas veces son opresivos e intensos. ¿Qué le mueve a crear estos personajes e historias? ¿Cuál es el motor principal de sus ideas?

T.T.: Ayer mismo llegué a Barcelona en un largo viaje en avión desde Tokio en el que estuve viendo la película Misión Imposible, con tres horas de duración. Me sirve como ejemplo para hablar de la comparación de cómo se cuentan las historias en el cine y como se cuentan en el manga.

En el cine tenemos un medio con unas secuencias que van pasando a una velocidad determinada, en este tipo de medios lo importante es sorprender al espectador.

Mientras que el manga es un medio que se presta más a la reflexión y a reflejar los personajes situados frente a situaciones complejas. Es importante expresar qué piensan estos personajes, qué tienen en mente y cómo resuelven las situaciones.

En el cine es más el “qué” y en el manga es el “cómo”. En toda historia de ficción debe haber un conflicto que se tenga que resolver. Entonces, cómo se resuelve este conflicto en el manga puede tener este elemento de reflexión. Es quizás por lo que nos da la impresión como lectores de que tiene este punto más de complejidad, de riqueza, y de siempre poner a los personajes de las historias en situaciones difíciles. Así es como tiene más gracia.

Rueda prensa Tsutomu Takahashi - Hanami Dango - 4

N.E.: Su trabajo destaca por ser muy versátil y único. ¿Cómo se inspira a la hora de buscar nuevas ideas para sus trabajos?

T.T.: ¿De verdad creéis que son tan distintas las historias entre sí? Para mí son todas bastante iguales. Es cierto que puede cambiar la ambientación, puede cambiar el período histórico, estamos en Japón, en el extranjero, pasado, presente… Pero las veo todas con muchos puntos en común.

Por ejemplo, es cierto que en la preparación culinaria de los platos cada plato es distinto. Pero al final la comida y los ingredientes son los mismos, ¿no? Es como preguntar a alguien por usar unos ingredientes determinados en distintos platos, al final estás comiendo lo mismo. Puede parecer que la preparación es distinta, pero desde un punto de vista de la alimentación y de la nutrición son prácticamente iguales.

En este caso sería la comparativa como un autor de historias de ficción. Al final yo considero que son tan distintas y que rige más la importancia de la situación de tensión o de opresión que comentábamos en la pregunta anterior.

Aunque diría que Jumbo Max sí que es una excepción. Porque normalmente cuando con las editoriales pactamos de qué va a ir la historia, cómo va a ser una serie nueva… Siempre me piden que tenga un héroe, una heroína, un personaje masculino o femenino que sea fuerte y atractivo con el que el lector se identifique.

Por lo tanto, esta historia es andar por un camino nuevo y desconocido que nunca había practicado. Pues se me dió la libertad de que el protagonista fuera un antihéroe total. Es un señor mayor calvo y poco agraciado. El hecho de tener un elemento tan distinto sí que tiene un punto de distinción con respecto al resto de obras.

N.E.: También me gustaría añadir que Jumbo Max ha sido recientemente nominada a los premios de Shōgakukan. Creo que fue ayer mismo. O sea que, aparentemente, el sensei no es el único que piensa que es una obra que merece como mínimo una nominación de este calibre.

T.T.: Arigatou gozaimasu.

N.E.: En varias de sus obras ha volcado algunas de sus experiencias y vivencias más emblemáticas, como en Detonation Island o en Guitar Shop Rosie. Nos gustaría que nos contara más sobre cómo fue su vivencia como bosozoku, perteneciendo a una banda de motoristas o su pasión por la música que tanto ha influido en sus obras. Y nos gustaría que nos pudiera decir si hay alguna obra que alberga más de usted mismo que alguna de las demás.

T.T.: Respecto a la pregunta de cuál de las obras consideramos más autobiográfica. Todas las que hemos comentado sí lo tienen, pero ciertamente la que más es Detonation Island. De lo que leéis, el 80% es real y experimentado por mí mismo. Además, fue la época en la que fui más tonto de mi vida.

Los Bosozoku son unas bandas de moteros o pandilleros que llevan una mala vida al margen de la ley.

Sabéis que en Japón ha habido esta cultura de niños tontos que no tienen mejor idea que hacerse con motos y trucarlas para que metan tralla y pasarse por la noche por los barrios para molestar a la gente.

Rueda prensa Tsutomu Takahashi - Hanami Dango - Detonation Island

Ahora, por suerte casi se han extinguido. Pero en mi época era lo que pegaba, pegaba fuerte. Era una época en la que la juventud buscaba expresarse y ser rebelde.

Japón es el país más pacífico del mundo, la gente puede ir más tranquila y sin que la molesten, y ellos no tuvieron mejor idea que decir: «¡Vamos a arruinarlo con todas nuestras fuerzas! ¡Vamos a hacer el gilipollas! ¡Pero el gilipollas de verdad!».

No les echemos la culpa, eran chicos jóvenes de 16 años. ¿Qué le vamos a hacer?

Pero no lo neguemos, fue la época más divertida de mi vida. Ahora cuando oigo a una moto petar me trae esos recuerdos buenos de cuando la vida era feliz y nos sentíamos invencibles.

Recordad que desde el principio de Detonation Island insisto en que bosozoku no es un trabajo y no te lleva a ninguna parte. Y yo era plenamente consciente de ello.

Por esa razón, al tener tan mala imagen los bosozoku es algo que tuve que esconder en secreto y escribir esta obra fue una forma de terapia. No las tenía todas conmigo sobre si era una historia que llegaría al público, pero es algo que necesitaba contar.

De hecho, aviso de que voy a hacer un spoiler, en el manga mueren dos amigos del protagonista. Las escenas de esas muertes y todo lo que se ve en las imágenes son las que tengo grabadas del día en el que yo mismo presencié la muerte de dos de mis compañeros. Toda esa parte de la historia es 100% real. Es una historia que definitivamente necesitaba contar.

Es algo que no puedes dibujar si no lo has visto. Lo que está dibujado en las páginas del manga es un fiel reflejo de algo que solamente puede ser una experiencia real.

Asimismo, contar esta historia que tenía guardada fue una forma de glorificar y dar un sentido homenaje a la memoria de mis compañeros fallecidos.

Desde que comenzó mi carrera estuve explicando otras historias y esta la tuve guardada durante muchos años hasta que finalmente me decidí a contarla. No recuerdo si me cambió el chip en una boda o en un funeral, donde me encontré con un amigo que había pertenecido a esa misma banda de moteros. Nos pusimos a contar las batallitas del pasado y mi amigo tenía brillo en los ojos. Ahí me di cuenta de que había pasado suficiente tiempo para que aquel fatídico suceso no fuera recordado como algo triste, sino que nos evocara la alegría del recuerdo.

En ese preciso instante es cuando me afirmé a mí mismo que eramos un grupo de seis y que por nosotros debía contar esta historia: para hacer mi homenaje a los que pasaron a mejor vida y a los que todavía quedan y fueron parte del grupo. Para que ellos siempre pensaran que haber estado en esa banda fue un orgullo.

Esa es la historia que hay detrás de empezar a publicar Detonation Island.

N.E.: En el programa de televisión Manben, producido por Naoki Urasawa, usted ha explicado que le gusta verse sorprendido con situaciones inesperadas, ya que de lo contrario se aburre. ¿Cuál es su método a la hora de escribir? ¿Tiene claro el desarrollo de principio a fin de sus obras o deja una parte importante en el aire para que fluya durante el proceso de dibujo?

T.T.: ¿Habéis visto el reportaje de Manben con Naoki Urasawa? Es muy interesante.

N.E.: Sí, está con subtítulos en inglés seguro. En español no estoy segura.

T.T.: Para ese reportaje me colocaron alrededor ocho cámaras. En vez de tener a un equipo filmando al lado que podría molestar, para no ser demasiado intrusivo me pusieron una especie de cámara arriba, cámara a los lados… desde ocho ángulos. Estuvieron una semana filmando mi proceso creativo.

Lo que me comentó el equipo de producción al final es que tiraba demasiado la pluma y el boli diciendo: «¡Anda ya, anda ya! ¡Ya estoy harto!». Ese es el comentario que me hicieron. Y cuando algunos amigos mangakas vieron el programa dijeron «Trata mejor el material».

Más allá de eso, si veis el interesantísimo documental veréis que hago un proceso muy curioso para las tramas. Primero dibujo las líneas, los personajes… Luego aplico un plástico transparente en una mesa de luz y pongo un papel encima en el que voy pintando con la técnica de la tinta diluida con un pincel. Esta técnica es totalmente imprevisible porque según cómo se haya diluido el resultado puede variar muchísimo.

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Además, me encanta echar gotas para hacer mis efectos especiales que están realmente regidos por el azar. Es como tocar en directo, cada actuación es distinta una de otra. Ese punto de imperfección que permite que se derrame o se manche una parte de una viñeta me parece muy interesante.

Pensad que a la hora de dibujar manga hay viñetas que son muy chulas, pero un manga tiene muchísimas viñetas que no son nada chulas y que tienes que dibujar igualmente para que el manga tenga consistencia. Sin ellas no hay historia, no hay manga. Y si no estuviera este elemento de imprevisibilidad, sería muy aburrido tener que dibujar. Me divierto tremendamente con esto.

Sabéis que en el mercado japonés hay serializaciones semanales. Eso es algo que una persona humana no puede hacer. Esto implica una necesidad: no te puedes parar a darle vueltas a las cosas porque no llegas a la entrega. Cuando tengo una crisis creativa a veces llego hasta a la parálisis laboral y no puedo avanzar. Eso es malo porque, si tienes que entregar, quedarte paralizado es lo peor.

Los autores, que somos los padres de las obras, nos encontramos a veces con el problema de no llegar a cumplir nuestro propio umbral de satisfacción. Es parte del proceso también decir: «Pues sale de esta manera, porque tampoco lo puedo hacer como realmente quería».

Pensad que este sistema de publicación lo que implica es que los autores, más que ser buenos y lograr lo que soñamos con una gran calidad, seamos capaces de conseguir resistir la presión mental. Esta presión es muy fuerte y es quizá lo que divide a las personas que pueden dedicarse a esto y triunfar profesionalmente del resto.

Os quiero dar un consejo muy importante. La almohada en una noche de cama te quita los problemas. No hay que dejar que el problema pase a la mañana siguiente. Por favor, no lo consintamos nunca. Cada mañana es un nuevo día.

N.E.: Usted ha escrito obras realmente oscuras e incluso perturbadoras, pues plasma escrupulosamente la avaricia o la maldad humana. ¿Hay alguna obra, tal vez en el manga, la literatura o el cine, que le haya obsesionado, absorbido o incluso perturbado de lo bien que retrata este aspecto de la sociedad?

T.T.: ¿Cuál es vuestra percepción de mi obra? ¿Tan oscuras son mis obras?. Tan baja y ruin es la gente que… Yo pensaba que lo que hacía era gente con energía y…

N.E.: Normal, ¿no?

T.T.: A ver, recordad que una de mis ambiciones juveniles no era solo dedicarme al manga, sino también a la música rock. Un elemento que siempre ha sido muy importante en mi vida y en mi obra. En el rock está presente esta idea de sacar lo que tienes dentro mediante el ruido. ¿De verdad mis personajes son…? Diría que no me ha influenciado ninguna obra. Igual la hay, pero no la reconozco.

Por supuesto, no estoy dibujando manga para niños. Aviso de que mis obras no son para todos los públicos. Eso sí. Es cierto que reflejo el lado oscuro de la gente. Eso es verdad, pero ya está.

N.E.: Sus obras costumbristas son realmente interesantes porque reflejan personajes y situaciones con un gran realismo. ¿Podemos suponer que es así cómo percibe a la sociedad japonesa?

T.T.: Por descontado, sí. Lo que vemos en Guitar Shop Rosie es lo que considero que es la sociedad japonesa y la vida normal.

Hay que tener en cuenta que entre 1982 y 1985 dejé a un lado el manga para dedicarme más a la música. Es un camino que estuve explorando temporalmente así que conozco bien el rock, la música, las guitarras… Es una de mis pasiones y uno de mis campos más grandes de especialidad.

De hecho, los personajes Malcolm y Angus están inspirados en personas reales que he visto y conozco. Considero que esa gente que trabaja en talleres de reparación de guitarras hacen magia.

Es cierto que no tiene nada de extraordinario o fantasioso pero, desde la perspectiva de alguien que no tiene esa capacidad y le gusta la música y la guitarra, creo que puede ser considerado magia. Para mí este es un elemento suficiente para justificar crear una historia sobre esto, porque es muy interesante y creo que hay algo que vale la pena contar detrás de esto.

Rueda prensa Tsutomu Takahashi - Hanami Dango - 2

Por lo tanto, pensé que era muy interesante hacer una historia de estos “magos” que crean magia para cambiar la vida de una persona en concreto, porque cada guitarra es su persona y sus circunstancias.

Al leer Guitar Shop Rosie se puede ver que cada guitarra tiene una historia detrás y que esconde algo que a simple vista no está. Una guitarra es mucho más que unas cuerdas.

Durante el manga veréis que aparecen guitarras vintage, guitarras contemporáneas, guitarras más caras, guitarras más baratas… Pero fijaos que nunca pondré en boca de sus personajes que una guitarra suene mejor o que sea más buena por ser más cara. No por ser la guitarra más esplendorosa o de mejor marca tiene que ser la más maravillosa. Cada guitarra tiene su valor intrínseco en sí misma.

El mensaje que quiero transmitir con la obra es que lo más importante no es la guitarra, sino la persona que la toca. Si leyendo la historia vosotros llegáis a la conclusión de que es así y os cambia vuestra percepción estaré muy contento.

En España solo se ha publicado el primer tomo hasta ahora, pero es una serie que está abierta y en curso en Japón. Se han publicado tres tomos y en enero se publicará el cuarto tomo. Así que soy consciente de que es una obra que acaba de llegar a vuestro mercado pero, por favor, seguid leyendo las historias que hay en los siguientes tomos porque son muy interesantes.

N.E.: Ya ha hablado de Guitar Shop Rosie, ahora vamos a hablar un poquito de Jumbo Max. Y es que Jumbo Max ha despertado mucho interés entre los lectores por la particularidad de su trama, aparte de lo que comentó antes, de que tiene un antihéroe como protagonista, es que la trama gira en torno a un potente fármaco para la disfunción eréctil. Y, bueno, quizá alguien se pregunta si cree que la de Jumbo Max sería la solución al hombre infeliz y de dónde nació la idea.

T.T.: Chicos, cuando lleguéis a los 50 lo sabréis [risas y aplausos]. Si estáis en la juventud, gozadla porque se acaba, ¿eh? ¡Se acaba!

Yo quería hacer una historia de amor y respeto a la gente, no era una historia de buscar el aspecto más químico de la historia o farmacológico. No había ninguna intención de centrarse en ello. Era una historia de amor, relaciones humanas y respeto.

No es una historia sobre que el sexo sea necesario para ser feliz. No, es una historia de cómo llegar a ser feliz sin sexo. Se puede. Nos vamos a esforzar en vivir una vida plena sin sexo.

N.E.: Ahora pasaremos a alguna pregunta del público.

Prensa: Quería preguntar acerca de cómo compaginar la creación de estas dos series que tiene en abierto. Ha hablado de la presión del tiempo, ¿siente la presión del público o al final tiene libertad? ¿Cómo compagina la creación de ambas obras?

T.T.: A ver, en principio un dibujante si tiene sus tablas y tiene su sistema ya bien establecido puede estar publicando hasta tres series a la vez. No pensemos que un dibujante va a estar solamente en una porque hay muchos que trabajan a la vez en dos o incluso tres obras.

Es como un péndulo que va oscilando de un lado a otro. En un lado tenemos Jumbo Max, que no tiene un formato establecido y la historia va evolucionando como surge, algo que es un reto para el autor porque no solo ha de pensar en el dibujo sino que también en el guion y la evolución de la historia.

En el otro lado del péndulo tenemos Guitar Shop Rosie, que está formada por historias autoconclusivas y cortas que giran en torno a una guitarra. Aquí tenemos un modelo claro. Este formato es mucho más fácil y me trae mucho menos quebradero de cabeza dibujar este tipo de historias.

Al ir haciendo como un péndulo e ir alternando las serializaciones entre una obra más exigente y otra que es un trabajo más agradecido, consigo un equilibrio mental que es lo que me permite trabajar.

Los autores que hacen varias serializaciones generalmente lo hacen de esta manera: una serie principal con más complejidad y otra que es un poco más relajada.

Y según esta teoría del péndulo: ¿qué pasa con la tercera obra? La tercera es el verdadero pasatiempo. Es la que hago por amor al arte y por divertirme.

Prensa: Soy profesor de química, especializado en farmacéutica, y me fascinaron los detalles científicos de su manga. En particular, en NeuN, usa el sarín de forma perfectamente coherente en el contexto histórico. Y en Jumbo Max, describe muy bien los laboratorios e incluso los métodos de análisis y producción de drogas. Por tanto, me gustaría preguntarle: cuando necesita tratar con temas científicos en sus mangas, ¿cómo se aproxima a ellos? ¿Cómo y dónde hace su investigación?

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T.T.: Realmente es un proceso distinto al que pudiéramos pensar. No es que yo quiera dibujar esta obra, quiera tener estos elementos que has comentado en NeuN y Jumbo Max y a partir de ahí me documente. Sino que cuento primero con la disponibilidad de algún amigo o conocido, alguien a quien pueda recurrir para que me lo explique. No es que yo decidiera el tema del medicamento. Es porque tenía farmacéuticos cerca, como tú, a quien poder recurrir para que me lo expliquen. Y una vez explicado, dibujo. Es al revés.

Incluso profesionales de la farmacia me han comentado al leer la obra que podría ser real este medicamento. Dicen que estoy describiendo un auténtico medicamento para la disfunción eréctil. Por eso no quería arriesgarme inventando cosas y que quedara como un elemento absurdo, porque no es la intención. La intención era mantener este rigor científico y, como os cuento, parto primero de tener a alguien que pueda certificar una buena explicación y eso es lo que vierto en el manga.

Prensa (Anime Corner): Parte de sus influencias son el cine negro y sus viajes a Nueva York en su juventud. ¿Para Jumbo Max ha tomado referencias de series más modernas, como por ejemplo Breaking Bad? Lo digo por el formato del tipo de historia.

T.T.: Me encanta Corrupción en Miami. Jiraishin se origina de mi pasión y afición por Corrupción en Miami.

Esta influencia del cine expresionista es una realidad. Una influencia del cine negro más clásico, por esas imágenes del cine en blanco y negro de época. Al final el manga es un medio en blanco y negro, así que los recursos de luz/sombra y de blanco/negro van a ser siempre necesariamente comunes y compartidos con un tipo de cine que es más antiguo que la cinematografía actual.

El cine, por ejemplo, Akira Kurosawa, su composición, fotografía en sus películas… Ese sí que sería un referente por lo que os comentaba de cómo a nivel gráfico el manga y el cine en blanco y negro tienen ese punto de coincidencia a nivel de imagen.


Y con esto dio por finalizada la rueda de prensa de Tsutomu Takahashi. No nos queda más que agradecer al maestro su presencia y amabilidad, y a Manga Barcelona y Norma Editorial por haberlo hecho posible. Es una suerte haber podido escuchar a este invitado de lujo.

Aunque la 31 edición del Manga Barcelona ya ha terminado, en Hanami Dango seguimos sacando contenido relacionado con el evento. Lo que publiquemos en el blog lo tenéis recopilado en este post. Para todo lo demás, no olvidéis seguirnos en Twitter, Instagram y demás redes sociales. ¡Hasta la próxima!

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