¡Muy buenas, queridos lectores de Hanami Dango! Hoy queremos presentaros nuestra reseña de Guardiana, un delicado y trágico manhua que ha aterrizado en España de la mano de Planeta Cómic. Su autora, Nownow, ganó el premio al Mejor Autor Revelación en los Golden Comic Awards de 2020 en Taiwán con esta obra. Y no es para menos. A continuación os contamos más sobre esta novela gráfica que narra una historia íntima y con tintes sobrenaturales sobre la opresión femenina, la violencia de género, la tradición y la superstición.

Título: Guardiana.
Autor: Nownow.
Traductor: Nerea García Cabello.
Fecha de publicación: 25-02-2026.
Editorial: Planeta Cómics.
Páginas: 408. B/N. Tamaño 17.1 x 24 cm.
Género: drama histórico, sobrenatural.
Demografía: Josei.
Precio: 25 €.
Formato: rústica con solapas.
Una historia de ficción con factores sobrenaturales para mostrar la violencia sufrida por las mujeres durante la dinastia Qing.
Chieh presencia cómo su cuñada, obsesionada con dar a luz a un hijo varón, cede ante las supersticiones por la presión social de la familia. Ella también siente la presión de casarse, ¿llegará el día en el que consigan liberarse?
Un día, mientras camina junto al río, se encuentra con el cuerpo de una mujer. Las autoridades hacen llamar a una sacerdotisa para asegurarse de que su espíritu descanse en paz y no atormente al pueblo. Esta, con misteriosos dones, parece capaz de comunicarse con el mundo de los espíritus. Chieh ve en ellaun rayo de esperanza, y decide que va a convertirse en su aprendiz.
Pero poco después, comienzan a aparecer marcas de pequeñas manos en sus piernas mientras duerme, y más mujeres desaparecen o son halladas muertas. ¿Qué hará Chieh? ¿Logrará encontrar la vida que desea?
En el Taiwán de principios del siglo XX, la felicidad de una mujer casada dependía de tener un hijo varón. Lograrlo se convertía en una obsesión que implicaba diversos rituales. Nownow combina folclore e historia para recrear el día a día de las mujeres durante la dinastía Qing, dibujando hermosamente la belleza y la tragedia de sus vidas.
Introducción

Para ser sinceros, Guardiana nos ha atrapado completamente desde el momento en que ha caído en nuestras manos. Bajo una apariencia de relato sobrenatural, Nownow ha construido una historia que habla de algo que va muchísimo más allá de lo que parece a simple vista. Estamos ante una obra que, de una manera íntima y delicada, en realidad trata sobre el enorme peso de las expectativas sociales y de la violencia silenciosa —muchas veces no tan silenciosa— que durante siglos lleva condicionando la vida de las mujeres. Y que, de alguna forma, nos muestra que la sociedad sí ha avanzado si comparamos nuestra realidad a la que se vivió en otras épocas y lugares, aunque aún no lo suficiente.
Nuestra protagonista es Chieh, una adolescente que se ve obligada a enfrentarse con las tradiciones impuestas para buscar su propia libertad. Su principal conflicto viene del temor que siente de repetir el destino de su cuñada y de tantísimas otras mujeres. Chieh no quiere que su valía dependa exclusivamente de su capacidad para engendrar un hijo varón.
Entre supersticiones, rituales y espíritus, nos vamos adentrando en un relato que mezcla el folclore con la realidad histórica de un país en una época en la que lo sobrenatural no da tanto miedo como las normas sociales. A través de la valiente mirada de Chieh vamos descubriendo cómo la maternidad, en lugar de la experiencia más maravillosa de una vida, se convierte en una presión constante que más bien parecía una condena.
No obstante, a pesar de todo lo dicho, no es una obra densa, lacrimógena ni desesperanzadora. Todo lo contrario. Destaca por su sensibilidad a la hora de tratar un tema tan profundamente delicado. Habla del deseo de libertad de quien parece no tener la posibilidad de elegir su propio destino. Pero lo hace desde el optimismo. Y justo ahí está la magia que ha sido capaz de crear Nownow. Ha transformado lo fantástico en una metáfora de la realidad de una época terriblemente oscura para la mujer, pero lo ha hecho mostrando que siempre puede haber luz al final del camino.
Superstición, tradición y control social

Uno de los aspectos que nos han resultado más interesantes de Guardiana y que nos gustaría resaltar en esta reseña es la forma en que Nownow ha utilizado la superstición. No lo ha usado como mero elemento sobrenatural, sino que sirve de reflejo de una estructura cultural que condiciona toda la vida cotidiana de una sociedad. La obra nos muestra cómo en el Taiwán del siglo XIX la superstición era la respuesta colectiva a prácticamente todos los aspectos de la vida.
En concreto, la obsesión por engendrar hijos varones llevaba a las mujeres a practicar rituales, llevar amuletos y realizar todo tipo de prácticas que hoy en día se pueden ver como completamente absurdas pero que, en su contexto histórico, eran auténticas promesas que creían que alteraban el destino. Pero lo peor de todo no era la ignorancia de la realidad ni pensar que esos métodos inútiles podían funcionar. Lo realmente grave venía de que estas supersticiones servían para legitimar el sufrimiento femenino.
En esta reseña de Guardiana no queremos pasar por alto la reflexión que Nownow plantea: el peligro que pueden conllevar las creencias religiosas. Cuando en una sociedad una creencia se integra profundamente en la cultura y la tradición, pasa a convertirse en una verdad incuestionable. A través de Chieh podemos ver cómo las propias víctimas terminan participando en ritos que las dañan y las denigran porque su entorno social no les ofrece ninguna otra opción.

Aunque no siempre es así. De hecho, la figura de la Guardiana que da título a la obra puede entenderse como un símbolo de la lucha femenina por reivindicar su identidad y su valía.
Lo realmente asombroso es el compromiso que la autora ha demostrado a la hora de transmitir su mensaje basándose nada más que en la realidad. La obra está tan bien documentada, que ofrece detalles exactos de cada uno de los rituales y de todas las figuras religiosas y espirituales que aparecen a lo largo del relato. En las páginas finales se incluye un epílogo en el que la propia Nownow nos deja entrever cómo ha sido su experiencia y cómo se ha sentido a la hora de realizar esta obra.
Chieh y el aprendizaje como acto de resistencia

Desde nuestro punto de vista, Chieh es una protagonista especialmente interesante, y en esta reseña de Guardiana, no podemos dejar de alabar su desarrollo. No se trata de una heroína en el sentido clásico. Es la sutileza de su rebeldía lo que la hace tan cercana.
Cuando Chieh decide convertirse en aprendiz de la sacerdotisa no lo hace para conseguir poderes sobrenaturales. Ella no quiere salvar el mundo, ni siquiera se ha planteado cambiarlo. Lo único que quiere es evitar un destino que le parece ineludible. Además, ella no puede evitar ofrecer ayuda a quien lo necesite por el camino; aunque se ponga en peligro a sí misma. Y es en el aprendizaje donde encuentra una vía para tratar de lograr ambas cosas.
Precisamente, el vínculo que se crea entre Chieh y la sacerdotisa es mucho más significativo que una simple relación entre discípula y maestra. A pesar de la insistencia de la joven y la reticencia de la sacerdotisa, se produce una potente transmisión de conocimiento entre mujeres. Y cada paso que nuestra protagonista da hacia lo desconocido, supone también un alejamiento de las expectativas que la sociedad tiene puestas en ella.
Así, el viaje que emprende Chieh no consiste solamente en enfrentarse a lo sobrenatural, sino en descubrir que, muchas veces, el conocimiento puede ser la salvación. Y este puede ser el acto más radical de rebeldía dentro de una sociedad que no sabía que una mujer lo podía llevar a cabo. Y aunque se vea arrastrada por las circunstancias, su lucha no se detiene en ningún momento.
Más allá del conflicto de género

Aunque Guardiana retrata con claridad una sociedad profundamente desigual en la que las mujeres viven sometidas a una violencia estructural constante, la obra de Nownow evita caer en una visión donde el hombre aparece como antagonista absoluto. Uno de los grandes aciertos del relato es precisamente mostrar que el verdadero conflicto no reside en individuos concretos, sino en un sistema social y cultural que condiciona el comportamiento de todos los que viven dentro de él.
A lo largo de la historia, figuras masculinas como el hermano de Chieh o el señor Kuo adquieren un papel fundamental al representar una masculinidad distinta. Concretamente, el hermano de Chieh, muestra una empatía y un deseo genuino de proteger y mejorar la vida de las mujeres que le rodean. Lejos de ejercer el poder que la tradición le concede, intenta cuestionar —hasta donde le permite su posición— las normas que acarrean el sufrimiento femenino.
Este matiz resulta especialmente relevante porque la obra recuerda constantemente que incluso dentro de su contexto histórico, existieron personas que se negaron a permanecer indiferentes. Guardiana menciona iniciativas reales de la época en las que individuos con recursos económicos impulsaban cambios sociales. Llevaban a cabo recaudaciones de fondos para adquirir terrenos y fundar casas de acogida públicas destinadas a proteger a niñas abandonadas, evitar infanticidios o frenar la compraventa de menores para matrimonios concertados.
La violencia que sufren las mujeres no se presenta como el resultado de la maldad del género masculino, sino como consecuencia de tradiciones normalizadas durante generaciones. Además, Nownow introduce un rayo de esperanza al mostrar que siempre han existido voces dispuestas a desafiar las normas.
Conclusiones: memoria, dolor y esperanza

Guardiana, de Nownow, es una obra que trasciende el relato sobrenatural para convertirse en un ejercicio de memoria y sensibilidad histórica. A través de una narración pausada y profundamente humana, el manhua nos recuerda que el verdadero terror no siempre habita en los espíritus o en las maldiciones, sino en aquellas normas sociales que durante generaciones fueron aceptadas como inevitables.
La historia de Chieh no es únicamente la de una joven enfrentándose a lo desconocido, sino la de alguien que intenta encontrar un espacio propio dentro de un mundo que ya ha decidido quién debe ser. Su aprendizaje, sus dudas y los vínculos que construye a lo largo del camino reflejan una lucha silenciosa pero universal: la búsqueda de libertad en contextos donde elegir parecía imposible.
Uno de los mayores logros de la obra reside en su capacidad para mirar el pasado sin simplificarlo. Guardiana denuncia la violencia sufrida por las mujeres, pero también reconoce la complejidad humana que existía dentro de ese sistema. Nos muestra tanto el peso de la tradición, como los pequeños gestos de quienes intentaron cambiarla. Esta mirada convierte el relato en algo profundamente reflexivo. Lo aleja del juicio fácil y lo acerca a la comprensión histórica y emocional.
El último punto que queremos destacar en esta reseña de Guardiana es su apartado artístico. Es sumamente delicado y posee una atmósfera que oscila entre la belleza y la inquietud, la obra te deja con una sensación persistente incluso después de cerrar el volumen. Plagada de oscuridad, hace que la luz resalte inevitablemente.
La mayor fortaleza de Guardiana no reside en sus elementos sobrenaturales, sino en la delicadeza con la que retrata pequeñas formas de resistencia capaces de cambiar una vida entera. Al final, Guardiana no habla solo del pasado: habla de cómo las sociedades evolucionan, de las voces que se atrevieron a cuestionar lo establecido y de la importancia de recordar aquellas historias que durante demasiado tiempo permanecieron en silencio. Como siempre, nos morimos de ganas de leer vuestro comentarios, ya sea por aquí o a través de nuestras redes sociales. ¡Un abrazo, queridos lectores de Hanami Dango!


























