¡Sean invitados una vez más a esta velada, estimados dangos! Hoy nos queremos sentar a hablar de una de las novedades de febrero de Distrito Manga, la tenebrosa Caminando con la muerte, así que, sin más dilación, ¡arracamos el sendero de esta recomendación!

Título: Caminando con la muerte.
Autor: Ryoko.
Editorial: Distrito Manga.
Género: thriller.
Páginas: 192 páginas en B/N. 
Volúmenes: 4 (serie cerrada).
Precio: 9,95€.

Argumento

Nuestra historia arranca con Tokiko, una estudiante de bachillerato que al llegar a casa descubre el cadáver de su abuelo. Esto es meramente la punta del iceberg, pues durante el funeral descubrimos que tanto Tokimune, el fallecido, como la familia Kurosu en realidad son su familia adoptiva. A ello se añade que, tras la muerte del patriarca, se empiezan a suceder más fallecimientos en la familia… Con una Tokiko impertérrita ante todo ello… Seguimos la evolución del caso a través de la mirada de los agentes Yashiro y Koga, quienes se ocupan del primer caso y ya, a partir de ahí, de todos los que se van sucediendo. A medida que transcurren las muertes vemos cómo el temor y la paranoia se van apoderando de los distintos personajes, hasta el punto de provocar que la percepción de la realidad se vaya trastornando en ellos poco a poco. 

Estructura

La obra presenta un desenvolvimiento lineal, contando todos los asesinatos en orden cronológico, aunque hay ciertos momentos en los que se emplea el recurso del flashback para contarnos más sobre el pasado de Tokiko y sobre la sombra que la rodea desde su infancia. 

Aspectos técnicos

Con un estilo de dibujo muy personal, con líneas angulosas y afiladas, las viñetas consiguen transmitir un ambiente tenso a la par que aséptico. Son grotescas, pero tampoco pecan de dibujo explícito, consiguen conjugar la sutileza suficiente como para que tengas claro lo que está sucediendo aunque no puedas verlo. A pesar de que precisamente por ello eleva y encumbra tu imaginación hasta dónde tú te atrevas a poner tus límites de lo siniestro y escabroso. 

El dibujo a su vez es limpio, dinámico y elegante, a menudo con mucho énfasis en quizá las partes más expresivas tanto de las personas como del rostro, es decir, los ojos y las bocas. Consigue así transmitir gran parte del delirio y de la violencia presentes en la obra, ya sea tanto en su forma corporal como mental. 

El tema de la obra

Uno de los temas más interesantes para abordar en la obra puede ser la facilidad que supone la pérdida en la vida humana, a la par que la naturalidad. Vemos cómo la muerte se sucede de manera continua en la realidad de Tokiko, hasta el punto de que no le genera los más mínimos sentimientos de tan automatizada que la tiene. Visto así, parece inhumano y sobrecogedor, pero estas mismas vivencias se han registrado en personas que han vivido experiencias extremas, como las de los campos de concentración, por llevarlo a un espectro sumamente radical.

A fin de cuentas, tenemos tanto la muerte como el «final» en toda su dimensión mística y simbólica muy penalizados en nuestra cultura, al punto de considerarlos tabú. Cuando la muerte te sobrecoge, a veces es mejor entender que simplemente esas cosas o personas cumplieron su ciclo, más que como algo cortado abruptamente o interrumpido sin previo aviso. 

Realmente la pérdida es para los que continúan, no para los que se van, dado que los muertos no sufren. 

Otra de las cuestiones interesantes que aborda es las desgracias y cómo lidiamos con ellas. Dado que a menudo pensamos que o directamente, como hecho objetivo, están causadas por la lógica y por elementos racionales… Cuando no conseguimos dar con una explicación lógica, esto a menudo causa que el individuo entre en una espiral de rumiar y de desesperación, terminando por encontrar una justificación para lo que ha ocurrido de cualquier forma, siempre y cuando opere en consonancia con su discurso. 

No hay que olvidar cómo funciona a veces el sistema policial tanto dentro como fuera de la obra, donde muchas veces se busca más no dejar cabos sueltos ni expedientes abiertos que realmente resolver el caso y descubrir la verdad. Si llega un punto en el que es demasiado complejo indagar o demostrar la hipótesis que se baraja, a menudo se atribuye a un chivo expiatorio y eso es todo, como bien reflejan ciertos momentos de la obra. 

También el papel que tiene la prensa a la hora de cubrir un hecho, pudiendo ser el detonante y el elemento de presión para lograr que la verdad salga a la luz. Pues no olvidemos que, ante todo, el deber de los medios de comunicación es informar, independientemente de la estructura de poder que opere, no debiendo estar la información restringida bajo ningún tipo de censura, aunque tampoco es necesario ensañarse en cuestiones inhumanas como sucede hoy en día, donde puede la catástrofe, el morbo y el fenómeno. Se puede informar sin pecar de falta de humanidad. 

Impresiones y reflexiones personales

Caminando con la muerte es una obra que explora la tragedia y la desesperación humanas, no solo al ver cómo nos adentramos en la oscuridad de nuestra cabeza y aquello solo se vuelve una espiral descendente, sino también cuando nos atraviesa el miedo y la incertidumbre y nos acabamos asustando de cualquier cosa y desconfiamos de todo y de todos. 

Todo es susceptible de transformarse en un potencial peligro, de manera que, permitiéndonos la metáfora, abrimos fuego contra lo que sea. Resultando tan desesperado y sobrecogedor como alguien que dispara a una sombra sin ni siquiera detenerse a evaluar si es una sombra o una persona. 

Emulando la firma que seguía el terror psicológico, no hay nada más tenebroso que aquello que se imagina pero no se ve. Siguiendo así la metáfora con una frase enunciada en la obra El Padrino, si yo pienso como piensa quien está a mi lado, con esa base todo es posible. Y efectivamente, no hay nada más aterrador que creer que todo es posible, pues las pesadillas también son sueños que pueden cumplirse. 

Conclusiones finales

Caminando con la muerte es una obra que te encantará si te gusta el terror con una buena dosis de suspense y eres de los que viven por y para las series y programas criminales. Es dinámica, se suceden los asesinatos, tienes una protagonista que resulta odiosa, pero que a la vez intuyes que no es la única culpable de todo… 

Tienes elementos sobrenaturales insinuados y circunstancias casuales pero causales y repetitivas, que te llevan a sentir que lo que sucede una vez es coincidencia, pero que lo que es reincidente es un patrón. Es también, como comentábamos al principio, una serie cerrada y cortita, lo cual es un elemento más a favor de su lectura.

Por todas estas razones no podemos acabar esta recomendación de Caminando con la muerte sin animaros a leerla si os apetece que se os hiele la sangre un poquito y desconectar de las tensiones del día a base de convertiros en el mejor detective que lleváis dentro de vosotros. Si al final os animáis, estaremos encantados de saber vuestra opinión tanto aquí en los comentarios como en nuestras distintas redes sociales. 

¡Un abrazo y seguid leyendo mucho manga! ¡Nos vemos y leemos próximamente! 

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