Muy buenas, queridos lectores de Hanami Dango. Hoy venimos a hablar de una serie que nos ha acompañado durante siete años y que se ha despedido a lo grande esta pasada temporada de primavera. Decimos adiós a Senku y con él a Dr. Stone. Esta reseña contendrá spoilers importantes, por lo que si no has visto el anime, os recomendamos echarle un vistazo y volver después al post.

Un 5 de julio de 2019 llegó a nuestros televisores la primera parte de una serie en la que un misterioso halo verde cubrió la tierra dejando a todos los habitantes del globo petrificados. Y encima, segundos antes de que Taiju se declarara a su amor. Eso sí es dejarte el corazón de piedra.
En medio de una situación que pintaba como el fin de la humanidad, un joven aficionado a la ciencia, Senku, empezó a contar mentalmente el tiempo transcurrido. Y no fue hasta que llegó al segundo 117.354.893.870 que el recubrimiento pétreo que le vestía se deshizo en pedazos. Para ahorraros las matemáticas, 3719 años y 249 días. Después de tanto tiempo y con un Japón dominado por la naturaleza, miró a su alrededor y dijo: antes to’ esto era ciudad. Vale, quizá no lo dijo, pero seguro que lo pensó.

La narrativa
Dr. Stone se presentó desde el principio como una historia de aventuras con mucha comedia y sobre todo mucha ciencia. Hemos disfrutado de la progresión de nuestros protagonistas desde que hicieron fuego con unos palos hasta que pusieron los pies en la luna. Sí que es cierto que en el proceso, y por el bien de la trama, muchas invenciones han ido más aceleradas de lo que debieran, pero se lo perdonamos.

Y es que dentro de una serie de ficción que no pretende ser 100% rigurosa, hemos aprendido multitud de cosas del día a día. Cómo se transmiten señales de radio, cómo funciona un ordenador y, por supuesto, como hacer ramen, esto era una prioridad. Como un conjunto de misiones secundarias, cada parte de la serie se ponía un objetivo de invención y cómo obtener sus partes e ingredientes. Una fórmula que presentaba antagonistas muy dispares en cada entrega y que ha conseguido mantener a sus espectadores año tras año. Como curiosidad, el equipo detrás de la producción estaba asesorado por científicos reales y en muchas ocasiones probaban los experimentos en la vida real para sentirse mucho más dentro de la trama.
Gran parte del mérito de Dr.Stone es su amplio elenco de personajes, todos con una personalidad muy definida y un diseño visual distintivo y peculiar. Pero lo más importante es que todos tenían algo que aportar. Podríamos hacer una lista interminable de algunos a los que más cariño le hemos cogido, pero en su lugar vamos a hablar de uno que, aparte de nuestro protagonista, resume los valores principales de la obra. Y ese es Chrome.

Chrome ha sido la representación más clara de que la curiosidad y la voluntad por evolucionar son rasgos innatos del ser humano. Un chico que sin una educación per se se convirtió en unas de las piezas más importantes del reino científico. En muchos momentos pudimos compartir su entusiasmo y admiración hacia cada descubrimiento y cada secreto que la tierra oculta detrás de sus elementos. Y por momentos los acontecimientos sugerían que podría ser el digno sucesor de Senku tras una posible tragedia. Pero terminó con un final feliz para todos. Incluso se casó con Ruri, ¡qué malote!
La producción
Pero si algo ha sido realmente milagroso ha sido la buena regularidad que ha manejado TMS de principio a fin. Con unas pausas de no más de un año, el estudio japonés conocido por series como Sakamoto Days, Ao Ashi o Rent a Girlfriend, entre otros éxitos, ha demostrado un gran compromiso y cariño por la obra de Riichiro y Boichi. Noventa y cuatro capítulos y un especial han sido suficientes para adaptar los veintiséis volúmenes del material original.

Poniendo algún nombre propio sobre la mesa, es imposible no hablar de Shinya Iino, director de títulos como Takopii no Genzai y parte del staff de otras series como Made in Abyss, Sousou no Frieren o Jujutsu Kaisen. El cineasta nipón supo cómo optimizar los recursos a la perfección, con unas dos primeras entregas llenas de energía y con buena dosificación de toda la información científica del manga. Siempre de la mano de Jin Aketagawa, director de sonido, cuya lista de trabajos es de lo más laureada y reconocible. Una dupla que supo exprimir cada página del manga y darle una potencia arrolladora.

Fue a partir del especial, y ya hasta el final, que hubo un cambio de dirección. Desde entonces Dr Stone pasó a manos de Shuuhei Matsushita, un nombre mucho menos reconocido en la industria. Aunque sí que se notó cierto bajón de calidad, no afectó al disfrute de la serie. Además, gran parte del equipo, incluyendo al ya mencionado director de sonido, continuó en el proyecto. De hecho, es bastante meritoria su dirección en los momentos más claves de la historia, como el terror de Ibara, la «muerte» de los protagonistas a manos de Stanley, seguido del emotivo miniarco de Suika, y el gran final en el espacio.
Conclusiones

Tras siete años de misterio por saber quién era Whyman, muchos fans se han quedado algo fríos con la revelación. Quizá uno de los problemas del final fue que no pudo cumplir con unas expectativas demasiado altas. La escala del conflicto creció tanto que realmente no les quedaban muchas más soluciones. De todos modos, aunque el villano final no fuera tan villano como esperábamos, siempre nos quedarán los aterradores Tsukasa, Hyoga, Ibara o Stanley.
Dr Stone ha marcado una época. Una de las pocas adaptaciones que a día de hoy logran completarse de principio a fin. Una serie que, sin grandes combates, ni grandes discursos, ha conseguido calar en la comunidad a base de inventos cotidianos. Porque la ciencia también puede ser algo divertido. Una serie que aparte de física o química, enseña que la fuerza de la humanidad es la capacidad de unirse y luchar frente a la adversidad. Prácticamente todos los antagonistas sucumben a este pensamiento y, unidos en el reino científico, logran salvar la tierra y a ellos mismos. Porque por muy dura que sea la piedra, siempre será destruida por las olas del conocimiento.

Hasta aquí nuestra reseña recorriendo estos siete años al lado de Senku. Esperamos que os haya gustado. ¿Qué os ha parecido a vosotros? ¿Os gustaron los capítulos en España? Dejadnos por redes y comentarios vuestra opinión. ¡Un saludo y hasta la próxima!


























