¡Hola a todos los lectores de Hanami Dango! ¡Llega Halloween y con ello tenemos una oportunidad de revivir algunas de las mejores pesadillas o fantasías oscuras que nos ha dejado el anime! Esta vez nos toca repasar un clásico como es Vampire Hunter D. ¿Qué tal le habrá sentado el paso del tiempo a nuestro cazador de vampiros favorito?

Viajar a los 2000
Vivimos condenados al deseo de estar siempre al día de todo. Podemos llegar a entender que es un modo de supervivencia. Si no sabemos lo que está pasando, podríamos ser atacados en cualquier momento. Sin embargo, el exceso de ruido también es un mal: si a nuestro alrededor solo hay estruendo, tampoco podremos actuar con claridad.
Llevado esto al panorama cultural, vemos cómo cada semana se editan mangas, se estrenan animes… y sentimos que debemos estar al día si no queremos quedarnos atrás en la conversación. Sin embargo, ¿qué dejamos detrás de nosotros? ¿Qué se queda por el camino?
Por eso, es interesante mirar atrás y recuperar piezas que llevan demasiado tiempo en nuestra pila de pendientes. Es lo que me ha ocurrido con Vampire Hunter D: Bloodlust.
Como fan de los vampiros, siempre aparecía en mi lista de títulos sobre chupasangres que tenía que ver. Perfectamente puede haber estado en esa lista diez años, y eso que el film se estrenó en el año 2000.
Sí, en el año 2000, cuando pensábamos que todo iba a acabar por un apocalipsis informático a lo Matrix, Dark City o Días Extraños. Cuando llegabas a casa y te conectabas al MSN para hablar con los colegas o poner en tu nick letras de canciones intensitas. Cuando cargabas tu MP3 con temazos de Evanescence, Linkin Park o My Chemical Romance. Cuando te quedabas hasta tarde viendo Cuatro para ver algún anime que echaban sin que supieras muy bien por qué. Cuando la gente te miraba raro porque leías cómics de superhéroes o mangas. Cuando los chavales quedaban para pegarse palizas en vez de farmear aura (nótese la ironía). ¡Aaaaah, aquella época…!
Sin embargo, no fue hasta hace poco que he saldado la deuda con Vampire Hunter D y he pensado en todas esas obras que se quedan por el camino y que no apreciamos lo suficiente frente a la novedad o la moda. Esta es, sin duda, una de ellas.

Vampiros + Western + Ciencia ficción posapocalíptica
Para quien no sepa muy bien de qué va la película, Vampire Hunter D: Bloodlust es una adaptación de una de las historias de la exitosa franquicia de novelas ligeras homónima de Hideyuki Kikuchi (considerado el Stephen King nipón por la temática de sus obras y por lo prolífico que es). Narra las aventuras de D, un misterioso cazador de vampiros que, en realidad, es un dhampyr, mitad humano, mitad vampiro, como Blade, el personaje de Marvel.
En un mundo posapocalíptico que mezcla ciencia ficción, western y gótico, D acepta la misión de recuperar a Charlotte, una joven que ha sido secuestrada por un vampiro.
Mientras D emprende la cacería, también hay otros asesinos a sueldo que quieren atrapar al vampiro para obtener la recompensa, lo que hace todavía más peligrosa la misión.

No era la primera vez, no obstante, que D aparecía en el mundo de la animación. En 1985, ya contó con una adaptación que no consiguió todo lo que pretendía, pese a basarse en la primera novela. Lejos de descartarse, fue con el segundo intento (Bloodlust, la versión anime de Madhouse), donde alcanzó sus cotas más altas y dio pie incluso a una adaptación al formato del videojuego.
Y es que, por un lado, Vampire Hunter D encapsula todo lo bueno de las historias de terror y aventuras góticas y, por otro, todo lo que nos gustaba de las historias intensitas y oscuras de los animes de los 2000; algo que ya hemos perdido y que, precisamente por eso, echamos de menos.

Gótico nipón
Para conseguir su propósito de deslumbrar al espectador con una fantasmagoría gótica, Bloodlust contó con la dirección de Yoshiaki Kawajiri, director de Ninja Scroll, y con los etéreos y maravillosos diseños de Yoshitaka Amano, quien ya los había hecho para la novela y que es conocido por su trabajo para franquicias como Final Fantasy o Castlevania.
Para la banda sonora se contó con Marco D’Ambrosio, quien dio música para obras como JoJo Bizarre Adventure, y aquí aporta un toque europeo y gótico cuando se precisa y que recuerda a la banda sonora de Wojciech Kilar, compositor de la obra maestra que es Drácula de Bram Stoker de Francis Ford Coppola en algunas escenas (recordemos que el film que contó con Gary Oldman como el conde transilvano es de 1992).
Todo ello permite dotar al film de una estética gótica única. Es muy interesante cómo una obra japonesa puede pertenecer a un estilo que resulta, sobre todo, europeo como Drácula de Bram Stoker, Frankenstein de Mary Shelley, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde…, aunque haya hibridado también con los Estados Unidos de Sleepy Hollow de Washington Irving o la Nueva Orleans de El sueño de Fevre de George R. R. Martin o Entrevista con el vampiro de Anne Rice.
La atmósfera de Vampire Hunter D hace que nos creamos sus escenas de acción, pero también sus escenas más melancólicas, como esa Charlotte que prefiere morir en brazos de su amado vampiro, Meier Link, que volver a casa (donde en la novela se deja caer que sufrió abusos de parte de su padre y su hermano mayor).
Del mismo modo, entendemos que nuestro protagonista, D, ve en esta extraña pareja un remedo de la pareja que tuvo que formar su madre humana y su padre vampiro. ¿Está dispuesto a que se repita su drama? ¿A que engendren otro dhampyr? Hay mucha humanidad en esa pregunta y el espíritu gótico y atormentado del protagonista y, por tanto, del propio film.
Del mismo modo, sabemos más del drama de este mundo a través de la pistolera Leila y el grupo de asesinos a sueldo que la acompañan. Es un personaje que pese a que podamos catalogar de la femme fatale del anime de los 90, consigue una profundidad interesantísima, sobre todo cuando sabemos del miedo que tiene a morir sola. Otra vez impera la humanidad en este mundo de monstruos que parece nacido de una canción de Within Temptation.
No es único de Vampire Hunter D. Este gótico nipón ya lo habíamos visto en la saga Castlevania, sobre todo en Symphony of the Night, pero lo vemos también cómo Vampire Hunter D abraza las referencias a clásicos literarios europeos como, por supuesto, Drácula o Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu, aparte de la estética de sus castillos pesadillescos, su visión del infierno, sus monstruos… El propio autor de la novela era consciente de esto: Kikuchi habló de estas influencias europeas en sus novelas.
No obstante, el propio film siempre tuvo cierto matiz internacional, ya que su doblaje original fue al inglés (luego se adaptaría al japonés), lo que deja claro como Madhouse estaba mirando hacia allende de los mares.
¿Por qué Vampire Hunter D no triunfó?
Es sorprendente cómo una película que funciona tan bien se quedó sin secuelas, reboots, series… Es como si hubiese sido un oasis para sus espectadores en medio de la nada.
Uno de los problemas fue que el estreno en USA, para quien estaba pensada, fue muy limitado. Eso contribuyó a que pasase desapercibida, salvo que la encontrases en DVD, la descargases pirata o te la topases haciendo zapping a medianoche en alguna cadena que no sabía muy bien lo que emitía.
Sí, en este tiempo ha habido una adaptación al manga y al videojuego, y hace diez años se anunció una serie anime que adaptaría las novelas en capítulos de una hora.
También se habló del posible uso del CGI para una nueva serie sobre D, que en muchos espectadores nos produce escalofríos tras los penosos resultados de la animación del Berserk de 2016. Sin embargo, este proyecto titulado Vampire D: Resurrection no logró la financiación necesaria y guardó el sueño inmortal en su sepulcro, como si del vampiro Lestat se tratase.
Es una lástima, porque Bloodlust gustó al público, pero jamás ha logrado que se hable tanto de ella como, por ejemplo, otra película de animación noventera como lo fue Ghost in the shell de Mamoru Oshii. Quizá es porque esta última fue asaltada vilmente por las hermanas Wachowski para su Matrix y ahí encontró más público.
Sin embargo, es imposible no detectar cierta huella de los cazadores de vampiros de Vampire Hunter D: Bloodlust en el grupo sangriento de cazadores de Blade II de Guillermo del Toro (no olvidemos que, irónicamente, la primera entrega de Blade, aparte de inspirar a Matrix, pudo inspirar también a Vampire Hunter D: Bloodlust en una de esas extrañas sinergias del género).
En el panorama del anime actual, sería interesante no solo que reivindiquemos Vampire Hunter D, sino que soñemos con que alguna editorial traduzca y publique las novelas. Hay un público sediento no de sangre, sino de este tipo de historias que nos permiten comprender con mayor profundidad el mundo del manga.

¿Renacerá el cazador de vampiros?
Como dije al comienzo, Vampire Hunter D: Bloodlust es una de esas películas de anime que se sienten como aquellas que ponían en la televisión, en abierto, a altas horas de la madrugada, durante los 90 y comienzos de los 2000.
Por eso, Vampire Hunter D es una película perfecta para octubre, Halloween o cualquier otra noche en la que queramos evocar cómo era trasnochar y encontrarte con un anime, algo que parecía prohibido.
El anime y el manga no siempre fueron mainstream en nuestra sociedad, y más cuando veníamos de casos como los crímenes del rol o el asesino de la katana que hacían que este mundillo fuese considerado peligroso, sobre todo, para los más jóvenes.
En ocasiones, Halloween sirve precisamente para eso: para recordar todo lo que ha muerto o todo aquello que recorre la podredumbre de nuestra sangre sin que nos demos cuenta; algo que captó a la perfección el gótico nipón de obras como Vampire Hunter D.
Para muchos, Vampire Hunter D: Bloodlust es considerada una película de culto. Como decía al principio, toca reivindicarla frente a las modas de turno que nos asedian cada año, porque si no comprendemos de dónde venimos, nuestras críticas o juicios son más banales. A menudo, hay debates en el mundo del anime y un ruido que hace que se extiendan las tinieblas.
Y si algo nos enseñó D es que siempre hay que enfrentarse a las sombras, ya sea con una espada o con una estaca en mano.


¡Hasta aquí nuestra reseña de Vampire Hunter D! ¿La has visto? ¿Te llama la atención? ¿Qué otro anime nos recomiendas para este mes de octubre o para Halloween? ¡Te leemos en los comentarios! No olvides que podéis seguirnos en plataformas como Twitter, Bluesky, Instagram o Twitch.


























